13.12.10

Mi animación favorita de todos los tiempos.

Sí, no es la gran cosa. De hecho es bastante simple. Pero aún así es el trabajo que más me gusta de todos los que he hecho durante este tiempo. Personalmente este videíto significa mucho. Significó mucho en el momento de su realización y años después obtuvo un significado mucho mayor y más verdadero.

Fue la primera animación que me propuse hacer de verdad, y la terminé porque la sentía mía. Y la guardé. Muchos experimentos anteriores y posteriores quedaron a medias, o se perdieron por falta de ese feeling.

Con este video decidí qué quería ser y hacer de mi vida. Es como cuando un adolescente coge una guitarra, compone su primera canción y sueña con ser cantante. Eso, pero en animación.
Técnicamente esta animación representó un reto inmenso. Fue hecha en el 2005, cuando aún estaba en el colegio. No tenía idea de cómo se hacía algo así y el único software que había aprendido a manejar al braveo era Corel Photopaint, en el cual "diseñaba" volantes para conciertos de rock imaginarios.

Lo dibujé con pluma, lo escaneé en la computadora de mi abuelo, y lo pinte en Photoshop cuadro a cuadro. Recién había descubierto los imprescindibles Layers. No sabía cómo hacer uno nuevo, sino que creaba un sólido para que se cree automáticamente y luego lo ponía fuera de encuadre para que no estorbe. Sin embargo así conseguí separar los personajes del fondo, y me ahorré el temblor que tienen las líneas cuando son dibujadas nuevamente cada cuadro.

Tenía un archivo .PSD e iba exportando .JPGs según iba avanzando la animación. Un JPG por movimiento. Es decir "mueve un poquito, exporta, mueve otro poquito, exporta". Recuerdo repitiendo esto infinitas veces, hasta lograr que las estrellas parecieran tintinear.

La simulación de movimiento de cámara también fue un descubrimiento. Originalmente era un plano abajo, y otro plano igualito pero arriba. Luego vi que podía tener un archivo de determinadas dimensiones pero un dibujo mucho más alto para poder moverlo. Del mismo modo fue simulado el anochecer. Un fondo en degradè que lo moví para dar la impresión de que iba oscuresciendo.

Para ver cómo iba quedando le daba rapísimo a las flechas en la Prevista de Windows. Al final compuse todo en Windows Movie Maker, a 8 cuadros por segundo, porque eso es lo máximo que ese programa permitía.

No recuerdo cuánto tardé en completarlo, pero sí recuerdo los reclamos de una amiga porque solamente pasaba metido dibujando en vez de salir a joder. Quiero volver a hacer algo así: que signifique algo y que signifique por sí solo. Que no importe la técnica, ni el gusto, ni nadie más aparte de mi, y nada más aparte de mi placer por crearlo. Que no tenga grupo objetivo, ni límite de tiempo, ni precio, ni calificación. Quiero volver a hacer algo que me salga de las entrañas, como la poesía para los poetas.

Debo dejar de trabajar tanto. Voy a renunciar.

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